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Caries: ¿Prevenir o Curar?

Escrito por BCNSmile

Una de las ironías más grandes de la odontología es que la caries dental es la patología oral más frecuente en la población y sus secuelas representan la fuente de ingresos más importante para los dentistas y, sin embargo, hoy por hoy es una enfermedad 100% evitable.

La gran mayoría de dentistas trabaja “curando” las secuelas de la caries (sea haciendo endodoncias, implantes, puentes o coronas) o “rehaciendo” tratamientos de otros dentistas (que también hicieron lo mismo). Es por ello que la odontología tiene la fama de cara, dolorosa y traumática – porque siempre se ha basado en la curación. Las cosas deben cambiar.

La medicina y la odontología han avanzado mucho y hoy podemos ofrecer a las nuevas generaciones todas las herramientas de prevención que tenemos a nuestro alcance. Si unos padres quieren evitar las caries en sus hijos para que éstos tengan una boca completamente sana de adultos, debería encontrar un profesional que lo guíe y lo acompañe en el proceso.

Es aquí donde entra el odontopediatra, una “rara extirpe” de especialista de la salud oral de los niñ@s, estudioso de la psicología infantil, acostumbrado a los llantos, totalmente vocacional y que cree firmemente en la prevención. Los odontopediatras dedican buena parte de su tiempo a hablar de los hábitos de riesgo, a educar a los padres mientras que entretienen y revisan la boca del niñ@, todo ello, en citas cortas y muy efectivas. Y conociendo a muchísimos de ellos, me atrevo a afirmar que a la mayoría de odontopediatras lo que más ilusión nos hace es ver que nuestros pequeños pacientes mantienen una boca sana, cita tras cita; que los padres comprendieron el proceso y se comprometieron a mejorar los hábitos y especialmente que a los niños les encante venir con nosotros. No hay otro especialista de la odontología que reciba tantas risas, besos y abrazos de sus pacientes- ¡eso lo compensa todo!

Y un niño colaborador, unos buenos hábitos, una boca sana, sólo se logra si se empieza pronto, antes de que aparezca la enfermedad… durante el primer año de vida (¡así de pronto!). ¿Por qué? Porque si los dientes de leche salen alrededor de los 6 meses de edad y la atención dental del niño empieza a los 3 años, el niño se queda dos años y medio con dientes en boca, pero sin ningún tipo de cobertura (educativa, asistencia, preventiva); en el momento de mayor susceptibilidad a la caries. No es de extrañar que casi el 40% de los niños españoles a los 5 años ya presenten caries. Esto significa que los tratamientos, a pesar de empezar tan temprano, ya son curativos, no preventivos. Diversos estudios indican que cuando la atención ocurre en el primer año de vida, la posibilidad de mantener una boca sana es prácticamente del 100%.

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